jueves, 22 de agosto de 2013

Situaciones surrealistas en un restaurante

Jajajaja, esto salió en una pregunta de Atrapa un millón de Antena  No voy a decir que esto está llegando a extremos mafiosos con tintes surrealistas porque eso es algo que ocurrió hace tiempo. Hay que destruir mediática y políticamente a esta panda de ladrones: a los políticos que consienten esto y a los mangantes de la empresa de ladrones que te pide el impuesto revolucionario, y luego se lo gasta en putas. Ni un voto más para los partidos que toleran esta situación, y ni un disco comprado más hasta que la situación cambie. Reformen las leyes. Para eso les pagamos. Pues la verdad es que a mí me parece una idea divertida, sobre todo para quedar con los amigos y que el último que lo encuentre pague la cena. Aún así tampoco se diferencia tanto de otros restaurantes donde el enigma es que demonios te han puesto en el plato.

 Una que conozco y que a su hijo le dejaba hacer todo lo que el niño quería sin ninguna cortapisa cuando le reproché y le dije que el resto del mundo no tenía porque aguantar semejante situación y que debía educar mejor a su hijo me contesto que "ya aprendería cuando fuera mayor", lo triste es que ahora, que es mayor, sigue siendo como cuando era un niño y no ha aprendido nada porque su madre se negó a enseñarle las más esenciales normas de urbanidad y educación. ¿que el restaurante este en la quiebra no tiene nada que ver no? Seguro que no pagan a los empleados a posta, segurisimo. Mira, los niños bien educados no tendrán los problemas que tienes tú para escribir correctamente. Pues si que lo es :-)

A la pregunta dede si era legal, respondes "en tu propiedad privada haz lo que quieras" apelando al derecho de admisión, yo entiendo (puede que me equivoque) que dices que se puede impedir la entrada a políticos en un restaurante haciendo uso del derecho de admisión. No se como funcionará en Estados Unidos, pero en España eso no está permitido. Aunque fuera así, ¿y?.  Con todo el respeto del mundo, pero esta gente sale de una cueva, ¿no?

No hay comentarios:

Publicar un comentario