lunes, 9 de junio de 2014

Cenar fuera con hijos salvajes

Lo de cabrearse es de víctimas profesionales. Y no, no necesitamos ninguna casa de campo, necesitamos que los orgullosos papás entiendan que sus hijos nos la traen al fresco y NO tenemos porque soportarlos (más cuando son salvajes). Muchas veces solo vemos la paja en el ojo ajeno, sé de muchísima gente que no sabrían colocar en un mapa las principales ciudades de EEUU o donde está por ejemplo la región del medio oeste. Si generase pérdidas no abríria medio año; directamente no abriría y a Ferrán Adriá no lo conocería nadie. PD: curiosidadesguinness.files.wordpress europa segun eeuu.

Ya se que puede sonar un poco animal y no es para nada mi estilo (no tengo antecedentes, jeje), pero ante una situación en la que el empresario puede hacer lo que quiera con los trabajadores por que las leyes le amparan, creo que sera la ley pero no es la justicia y por encima de las leyes dictadas al amparo de los poderosos debemos hacer prevalecer la justicia y creo que todos estaremos de acuerdo en que no es justo que una persona cumpla con su trabajo y el empresario no abone su sueldo, que ese trabajador no pueda faltar al curro sin perder el derecho al paro (esto es infame, pero infame de verdad), y no sigo por que me enciendo.

Yo ya sé que últimamente ha estado de moda (cada vez menos, creo) vivir en los mundos de Yupi, y que es posible estar todo el día de fiesta en la clase y al mismo tiempo aprender, o que a las chicas de catorce no hay que preguntarles a dónde van y con quién porque tienen la misma madurez que las mujeres de treinta y por tanto no se van a dejar contagiar un herpres genital al no atreverse a decirle que no al sexo sin condón con su noviete… y otros muchos sofismas a que son aficionados quienes tienen problemas para reconocer que el mundo no es perfecto, que la imperfección de la vida hace que el sentido de responsabilidad implica hacer cosas desagradables pero necesarias, y que usan de la estrategia del avestruz.

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